martes, 10 de agosto de 2010

Beatrí

Beatrí
mira que la luna se vá
acuéstate ya

Beatrí
cada noche es una aventura
que nos contarás

Dime dónde hay una feria
cuantas copas te has tomado
cuanto tiempo ya bailando
dime cómo has aguantado

Beatrí
mira la cara del Martín
se quiere acostar

Beatrí
cada noche es una aventura
que nos contarás

Dime qué Bar has cerrado
dónde vas con tu amigos
son las 6 de la mañana
se te duerme tu marido

Beatrí
mira que la luna se vá
acuéstate ya

Beatrí
cada noche es una aventura
que nos contarás

Beatrí
cuanta tapa que comer
cuantos "pabs" a los que ir
junto a tí
Beatrí

Por que a mi señora le gusta la parranda y las ferias tanto (o más) que un servidor. Canción basada en la música y melodía de Ending de David el Gnomo, serie animada donde las haya. Adjunto video.


lunes, 9 de agosto de 2010

Giordano Bruno

Inmerso en el fragor de la rutina que ofrece una semana rural en las altas cumbres, repletas de enigmáticos cerezos, de Sierra Mágina, la página 82 de mi ansiada y reposada lectura me muestra a Giordano Bruno. El tal Giordano, filósofo italiano del siglo dieciséis, sostenía una teoría, como buen filósofo, descarriada pero interesante: afirmaba que si Dios es infinito, y sus poderes también lo son, entonces debe haber un número infinito de mundos.

Maldito sea, me hizo parar: un número infinito de mundos, con infinidad de personas, infinitos tiempos y espacios, infinitos libros y hasta infinitos garitos donde tapear con cerveza fresquita y vino de infinitas denominaciones. Maravilloso. Pero, es poco plausible ¿Quién va a creerse que existan infinitos mundos? Por lo pronto puedo recordar algunos títulos en literatura y cine que se hacen eco de esta inextricable propuesta. Junto a ellos, las religiones también nos proponen otro mundo, paralelo al nuestro, donde descansaremos después de nuestra tortuosa o maravillosa vida. Igual la propuesta no es tan voluble e inconsistente. ¿Qué pensáis?

Pero lo que más me gustó fue imaginar la posibilidad de alternar un mundo con otro en tiempo real. Imaginaos, estamos aquí y decidimos viajar (gracias a algún tipo de pastilla o conjuro cicatero) a otro mundo, cualquiera de los existentes, a ser jugadores de fútbol de élite, presidentes del gobierno o prostitutas de grandes tetas, rubicundas y lascivas (estas últimas dos opciones se refieren casi a lo mismo). Después, cuando ya estuviéramos cansados de ganar títulos, robar dinero y recibir empellones más o menos acertados, pastillita o conjuro y de vuelta a nuestra rutina, un segundo después, como si nada hubiera pasado ¡¡joder, qué pasada!!

Amigo Giordano, me has conmovido. Comencé reflexionando sobre qué quería ser y qué mundo me ofrecería esa posibilidad; pensé en dónde querría estar, en qué época y el conjuro para hacerlo posible; divagué por el análisis de ventajas e inconvenientes de cada opción y, así, se me fue casi una hora al abrigo de una lámpara con una bombilla de bajo consumo, casi fundida, y escuchando Radiolé en la minicadena del cortijo. Al poco rato, llegué a la conclusión: me parece que tiene sentido, suponiendo, como Giordano, que uno crea en Dios.

Perdón por el retraso en mi entrada, estaba en otro mundo, corría fresquito.

Un abrazo a todos.

viernes, 6 de agosto de 2010

LECCION DE HISTORIA


Toledo, 15 de Mayo de 1490.

Mi nombre hasta aquella noche era Alfonso Toledano, tengo 17 años, y vivo en las inmediaciones de Toledo. A mi papá y a mi mamá nunca los conocí, según contaba mi hermano, ambos habían sido asaltados en un camino de regreso a casa y habían resultado muertos por unas cuantas monedas de oro. Mi hermano se llamaba Urbano Toledano y era un hombre recto y muy serio, quizás demasiado para un hermano. Era el ayudante principal del párroco local. Dentro de sus oficios estaban el de limpiar cada día las imágenes de Cristo y de la Virgen María que adornaban la Iglesia, ayudar a los confesionarios, y al párroco en todo lo que éste precisase.

Mi hermano siempre iba vestido como un obispo más, solo que con vestiduras algo mas pobres, y con una enorme cruz de color verde en un costado. Siempre se preocupaba de que no nos faltase para comer, pero tenía una costumbre muy rara, cada Domingo, al volver de misa, me llevaba al arroyo que había cerca de casa y me obligaba a bañarme con él, esto es divertido en verano, pero deja de serlo en invierno. Cada vez que yo le preguntaba a mi hermano el por qué de éste baño, el siempre decía lo mismo, cambiaba el semblante de su rostro y ponía una voz muy áspera y fuerte y me decía: ¡hazlo o tendré que castigarte!, así que por miedo a las represalias siempre lo hacía. No entiendo porque le tenía tanto miedo, jamás me puso una mano encima, hasta aquella noche claro.

De vez en cuando mi hermano tenía un mal día, ese día era cuando el llegaba amoratado, como si le hubiesen propinado varios golpes, yo le preguntaba que quién le había hecho tal cosa pero el siempre decía que se había caído de camino a casa, que a él nadie le hacía nada porque era un miembro del clero y pegar a un miembro de la Iglesia era duramente castigado. Pero yo nunca me lo creí, sobre todo porque cuando me llevaba a acostar, y él se quedaba un rato más en el comedor, lo escuchaba llorar durante horas, aunque él lo hiciera bajito para que yo no le escuchase.

Toda mi vida era bajo ésta rutina, hasta que aquella noche y mientras dormía, alguien me puso la mano en la boca, yo con gran susto exclamé: Socorro!, pero pronto mi hermano me mando callar, tranquilo Alfonso, soy yo. Su voz me tranquilizó, pero le pregunté: ¿Qué pasa hermano?, y él me dijo, toma, ponte esto rápido, y ven conmigo. Sobre la cama había unas vestiduras diferentes, era como un vestido blanco, parecido a los camisones que las mujeres usan para dormir, yo no quería ponérmelo, pero la cara de mi hermano hizo que me lo pusiera sin rechistar. Una vez puesto, le seguí hasta llegar al comedor, al lado del horno. Allí mi hermano golpeó con firmeza la pared y una pequeña puerta se abrió justo a la altura de mis pies.


¿Desde cuándo estaba eso ahí?, solo entra, dijo mi hermano. Ambos seguimos todo el pasadizo adelante hasta que llegamos a una especie de recibidor con un pequeño baño, unos libros con letras que no podía diferenciar ni leer, donde otro hombre aguardaba ya allí. Su nombre era Pedro, el agricultor del párroco. Extrañado dije a mi hermano, ¿Urbano, que hace Pedro aquí?, pero mi hermano me miró con una cara que jamás había visto, su cara se había vuelto dulce, feliz, afable, no había seriedad en su rostro, ni rectitud, levantó su mano con gran firmeza y me la puso encima de mi cabeza, creía que podía golpearme pero no, en lugar de eso, un gorrito de color blanco quedó sobre mi cabeza. De repente mi hermano empezó a llorar, yo no entendía nada, y me asusté mucho, mi cara de preocupación debió alterar a mi hermano que pronto me dijo, tranquilo Pequeño Yaacov, ahora estás a salvo. ¿Pequeño Yaacov?, mi hermano debió tomar demasiado vino en la cena, ¿qué estaba pasando?. A mi pregunta respondió Pedro porque mi hermano no podía hablar de la emoción. Verás Alfonso, tu verdadero nombre es Yaacov Ben Arfa, el nombre de Alfonso fue dado a tu persona como cristiano nuevo cuando tú eras muy pequeño, es decir, somos Judíos Yaacov. Tu hermano se llama Levi Ben Arfa y no Urbano Toledano, y yo tampoco me llamo Pedro, mi nombre es Samuel. Tus papás, no fueron asesinados por unos asaltadores, sino que fueron prendidos por la inquisición y sentenciados en autos de fe públicamente. Tu hermano se convirtió como cristiano nuevo para protegerte, y a pesar de que estudiaba para Rabino, tuvo que dejar sus ilusiones para vivir una vida de mentira y así protegerte, tal y como se lo había prometido a tus padres antes de morir. Por eso él era siempre tan serio y parecía mal humorado, porque quería protegerte, que no supieras nada. Pero hoy Yaacov, tu nombre cobra vida, hoy cumples 13 años y es tu Bar Mitzvah, es cuando te conviertes en adulto para ser responsable de tus actos delante de Adonai nuestro D-os. Y de repente mi hermano como pudo y también Pedro, bueno, Samuel, se pusieron a cantar y a orar en un idioma prohibido que yo jamás había escuchado. No sabría deciros qué pasó muy bien, pues no hay palabras que describan lo que sintió mi corazón, ver a mi hermano sonreír, feliz por el y por mí, mirándome con unos ojos que jamás había visto, mientras me sumergía en el baño y hacían mi ritual al son de unas oraciones que no entendía pero que sonaban como los ángeles.

Al salir de allí, mi hermano me contó que estaba obligado a vivir una mentira, que todos los domingos me llevaba al río para lavarme de la comunión que nos daba el párroco, y que si le escuchaba llorar especialmente los Sábados, era porque ese era el día santo para los judíos y el hecho de no poder celebrarlo era lo que le hacía llorar. También si algunas veces venía amoratado era porque los cristianos viejos lo cosían a golpes como método de humillación y castigo por haber sido judío.

Ambos hermanos rompimos a llorar y nos fundimos en un abrazo que me recordó el amor de un padre por su hijo y nos hizo olvidar por un instante todo el dolor pasado.
Ahora dijo mi hermano, al menos de puertas para adentro sabrás que somos judíos y sabrás cómo te llamas realmente, sabrás que ni un solo día he dejado de estudiar las escrituras de Moisés y sabrás que mi amor por ti nunca cesará, por muchos golpes que me den o por muchas humillaciones que me hagan pasar, siempre estaré contigo. Ahora sabrás que cuando nadie te vea deberás ponerte ese gorrito de color blanco al que nosotros llamamos Kipá y que es una señal de respeto hacia nuestro D-os. Y sabrás que tuviste un padre y una madre que dieron la vida por ti, así que ahora lúcelo con orgullo.

Y desde ese día hasta ayer, vivimos con mas amor del que nadie pudo imaginar jamás, y eso es lo que quedará como huella perpetua en mi corazón y eso es lo que no ensombrecerá que hoy 15 de Mayo de 1490, esté triste pero orgulloso justo un día después de que la Iglesia haya capturado, torturado y quemado vivo a mi hermano por ser sospechoso de ser judaizante.

Samuel me dijo que lo torturaron hasta extenuación, pero que se mantuvo firme y no nos delató, me protegió hasta el final, incluso cuando el fuego devoraba su carne se mantuvo firme y solo tuvo palabras de amor para D-os. Hoy me siento tremendamente orgulloso de mi hermano y también feliz, pues hoy se que está descansando. Hoy dejo esta carta para que aquel que la encuentre sepa lo que aquí ha acontecido, pero no para que odie a la Iglesia, sino para que sepa que Hoy mi hermano Levi Ben Arfa es libre, y que yo, Yaacov Ben Arfa, no me siento huérfano pues tengo el honor de haber experimentado el verdadero amor de una familia, amor que perdurará mas allá de lo que perdure esta locura de la inquisición. Amén.


P.D.: Esta carta la leí en el último ciclo de conferencias del Renacimiento de Úbeda y Baeza, donde fui invitado a dar una charla sobre los Judíos en la edad Media. La historia no es real, me la inventé yo con el propósito de hacer así mi pequeño homenaje a lo ocurrido en aquella época, pero ya os aseguro que he leido historias mucho mas duras que ésta y reales como la vida misma.

Nota. Leerse el último Judío de Noah Gordon.



jueves, 5 de agosto de 2010

VACACIONES... ¿Y AHORA QUÉ?


En estos días vacacionales, en los que los clientes dejan de zumbar alrededor demandando más y más trabajo, la habitual hiperactividad sináptica que durante todo el año toma como rehén mi cerebro cesa repentinamente.

El momentáneo vacío de responsabilidades provoca la relajación de cada fibra muscular: se afloja la mandíbula, dejas de fruncir el ceño, y esa presión que atenaza el cuello desaparece milagrosamente... Mente y cuerpo entran en una especie de fase de hibernación.

El tan deseado "plazo bueno" ha llegado por fin... ¿y ahora qué?

Sin duda ha llegado el momento de hacer todas aquellas cosas que has deseado y que tus continuas obligaciones han ido retrasando... Ponerte al día con tus amigos, saber de ellos, de lo que les ocurre... Dedicar un tiempo diario a la lectura, sin tener que robar minutos al sueño... Pasear de la mano de tu pareja, hacer un viaje, probar nuevos platos en la cocina... Pero... no sé... el caso es que... NO PUEDO HACER NADA!!!

No sé si compartís esta sensación, o soy el único que no sabe gestionar adecuadamente sus vacaciones... Y es que la lucecita que permanece encendida en la CPU me recuerda constantemente que en breve debo reiniciarla, y que no muy tarde volverán la hiperactividad, el mal humor y las migrañas.

Habréis percibido sin duda, mis queridos diariantes, que me desmarco del texto literario y profundizo en el terreno de lo estrictamente personal, sin adornos, sin circunloquios... Esperando que estas palabras que deposito en nuestro blog estimulen vuestros comentarios y completen esta sensación de la que os hablo... ¿Qué me decís? ¿Es grave, doctor? ¿Será verdad eso que dicen de que estoy tan acostumbrado a lo malo que lo bueno me molesta?

martes, 3 de agosto de 2010

QUÉ MALA GENTE

Sí amigos.
Hay muy mala gente por ahí. No entiendo como alguien puede disfrutar haciendo daño a otro ser humano.
¿Tan vacías están sus vidas para tener que dedicar tiempo, que por otra parte jamás recuperarán, en pensar cómo fastidiar al prójimo?.
Podrían dedicar el tiempo a disfrutar de la gastronomía, del cine, de un buen libro, de una cervecita en una terraza, ayudando a gente necesitada en Burundi... yo que sé.
Además, qué sabrá nadie de mi vida para tener que tomar decisiones que no le incumben. Como si ellos o ellas no tuvieran suficientes problemas en sus vidas como para encima meterse en la mía.
¿¿¡¡Pero quién le ha dicho al que me manda los miles de correos a la semana que necesito Viagra!!??
Malditos y malditas. Gracias a Dios y a la fuerza que este tuvo a bien darme, el funcionamiento del pistón anda perfectamente engrasado, por lo que les pido tengan a bien volver a contactar con la persona que me manda miles de correos semanales ofreciéndome la pastillita azul para dar vida a mi hermanito, y les digan que no me hace falta, que si me entero yo de alguien ya me pondría en contacto con él, ¿vale?.
Bueno, pues espero que este escrito llegue a quien corresponda.

Hiru-

lunes, 2 de agosto de 2010

RESUMEN DIA 26 A 30 DE JULIO

Perdonad amigos el retraso para mi resumen semanal de artículos, pero desde el viernes estoy sumido en pleno plazo bueno y por ende lejos de la oficina , de mi casa de linares, y de internet; No obstante, debo hacer este pequeño esfuerzo para comentar , aunque solo sea de forma somera nuestros escritos de la semana pasada.

VAMOS QUE NOS VAMOS:

LUNES 26/07/2010.

Vicent, nos lanza un “ peazo de poema” dedicado a la cuestionada fiesta nacional, e invitando a un debate en torno a la tauromaquia , siendo el resultado una suerte de casi 30 enardecidos y apasionados comentarios de varios diariantes, a favor y en contra, plasmados en nuestra tertulia paralela y que son el reflejo de la realidad cambiante que nos esta tocando vivir.
Os deseo a simpatizantes y enemigos , SUERTE MAESTROS.

MARTES 27/07/2010
Cuando hablo del Sr. Di salvo, alias PEPINO, me apetecía hablar de una persona que apareció un dia por mi despacho y me alegró la jornada , porque que me enterneció y me emociono haciendo pensar en aquella hermosa fabula de Roberto Benigni titulada “ La vida es bella”.

MIERCOLES 28/07/2010.

Cualidad, nos regala un escrito que tiene como transfondo la aventura del Dioni, pero que para mi pone de manifiesto que en cualquier momento el ser humano por hastío, por valentía o por desesperación puede cruzar la línea roja que separa el bien y el mal. Pero sobre todo, nos hace pensar en los verdaderos pecadores que desde sus poderosos e inexpugnables altares permanecen enroscados y moviendo Hilos invisibles con los que roban sin parar.

JUEVES 29/07/2010

Por fin mazacote sale de su cueva y nos obsequia con un bello homenaje al refranero popular y demás chascarrillos de la vida. Este tipo ha sabido tejer bajo mi punto de vista un fino traje con el que lucir a estas pequeñas citas muchas de ellas no escritas y otrora importantes cual sabio que guía al ignorante y que lamentablemente se están perdiendo y olvidando con tiempos modernos.
VIERNES 30/07/2010
Sir Erik el joven, se nos consolida como de escritor de novela, al regalarnos una extensa, épica y bien construida historia de fantasía en la que a todos los diariantes nos asigna un personaje de la compañía de la pluma con el fin común de vencer al Grullo en cualquiera de sus formas.
Es un relato de buena presencia y trato agradable, “ voto a Bríos”.

SABADO 31/07/2010.

Para terminar la semana nuestro amigo pequeñito, se desahoga con nosotros escribiendo un profundo ensayo sobre el destino del hombre. Indudablemente su palabras reflejan no tanto el desconsuelo sino la incertidumbre acontecida en su alma al conocer momentos antes el destino de su vida y la de su joven familia para el próximo año y que le llevara como caballero andante que es , a otras nuevas tierras , espero que no tan baldías, en busca del sustento de los suyos .
Pequeñito amigo mío, valor y coraje pero ya no en Gorafe sino en CADIAR, tierra de cuesta y alcaparra.

Ser informático

Cuando pienso que puede que me pase el resto de los años laborales que aun me quedan limando teclas, mi alma se estremece, el escroto se me arruga y la "armorrana" me supura. De ser así, mi columna vertebral se habrá metamorfoseado a alcayata, cual símbolo de interrogación cerrada, el píxel habrá destrozado mis apreciados ojuelos y me habré afofado tanto que puede que ya ni alcance a verme el cipote.

¿Por qué?, dirán algunos. Por que ser programador, además que de por sí es un trabajo que te obliga a estar sentado de la misma postura y moviendo sólo lo que hay de codo para abajo, es el aspecto más complicado y a la vez el menos valorado del desarrollo, por que el que todo funcione perfectamente bien debe ser un hecho, mientras que el diseño que se le aplique es lo que al fin y al cabo vende y entra por los ojos, lo vistoso frente a lo funcional. Su puta madre.

Un programador debe siempre estar aprendiendo nuevos lenguajes en todos los niveles, nuevos sistemas operativos y versiones de estos, nuevas bases de datos, mientras que el diseñador, puede que con mucho una vez al año, decida cambiar de programa para hacer sus diseños.

Y la subcategoría del programador, a su vez, pertenece a la categoría de los informáticos, a los que la gente suele imaginar como un hermitaño, friki, pajillero, candidato a Hikikomori, que solo sabe hablar de ordenadores y de lo que ve y hace en su pantalla, disfruta de esas conversaciones y se muere si se queda sin Internet más de una hora. Que se han muerto, háilos, pero no es el caso de la mayoría.

Si ya las horas laborales pueden resultar tediosas y frustrantes (que no siempre, pero con cierta frecuencia) agreguemos, amigos lectores, el resto de horas fuera del trabajo del incauto informático, al que por el simple hecho de serlo, puede aparecérsele derrepente el vecino, al que en todos los años que conoce solo le ha dedicado dos frases, muchísimas veces, sí, pero dos: "Buenos días/tardes/nohes" y "Hasta luego".

Y el vecino, pensando que va a alegrarte el día, o sudándole los cojones, te suelta alguna pregunta del tipo: "a lo mejor sabes por qué no me funciona bien el Feisbuk desde que tengo cuatro barras de búsqueda en Internet Explorer", "¿para eliminar totalmente un virus tengo que formatear también la papelera de reciclaje?", "¿sabes diseñar una estantería con el Autocad?", "Si meto Mi PC en la papelera de reciclaje, ¿Se formatea el ordenador sin perder las fotos de mi perro?". Y a ver cómo te libras sin reirte, mandarlo al carajo o acabar en su mesa, llena de migas de pan, pelos y otros restos corporales, fregando un ordenador que pide la eutanasia a base de mensajes de error, y aguantando el chaparrón de conocimientos esturreados que ha leido en alguna revista informática, mientras te enseña la colección de aplicaciones "PC Megaguay Gigatrónico" del año 1999 como un tesoro*.

Tenemos también al amigo que casi ha descendido al nivel de conocido, que hace siglos que no ves ni hablas con él, pero que tiene tu número de teléfono. Y te llama. Da igual la hora que sea, o que estés comiendo o durmiendo. No sabes quien es por que ya ni tienes su número, y la conversación es: "¡Eh! ¿Que pasa? ¿Cómo va la cosa? Ea... Pues que tengo el ordenador hecho una mierda.", pa zumbar y no echar gota.

Y agreguemos, como no, la cultura informática popular, y algunas de las normas que ya escribí en otra ocasión:


  • Cuando en la pantalla aparezca un mensaje informando de la importancia de los archivos que se dispone a eliminar, ignórela. Elimine y si algo falla, entonces llame al informático.
  • Si el informático intenta explicarle algo aburrido de algún programa, ignórelo. Nos gusta escucharnos a nosotros mismos, una y otra vez.
  • Si al pulsar un botón, un enlace o intentar imprimir algo, el ordenador no reacciona, reinténtelo 40 veces más. Cuando el ordenador empiece a echar humo, entonces llame al informático.
  • No use las ayudas de los programas. Si tiene un informático cerca o en su agenda del móvil, llámelo mejor a él.
  • Procure instalar en su ordenador cualquier cosa que vea en Internet y que no sepa para qué sirve realmente. No hay nada más divertido para un informático que la limpieza de un ordenador repleto de estas aplicaciones.
  • Nunca de las gracias a un informático. Les encanta su trabajo, y encima cobran por ello.
  • Si se encuentra a un informático durante el fin de semana, o de vacaciones en la playa, por favor háblele de cualquier problema que haya tenido con su ordenador. No sabe cuanto echan de menos ese tipo de conversaciones.
  • Si piensa en comprar un ordenador nuevo, pregunte a un informático. Así si alguna vez el ordenador le da problemas, podrá exigirle a él explicaciones, en vez de a la tienda donde lo compró.

Qué oficio éste... Un albañil puede que haga algunos favores a quien le salga del pijo, pero no va a estar siempre arreglando desperfectos "by the face" mientras comentan la nueva línea de Planas y Palustres, creo yo.

En fin, no tomen sus mercedes este monólogo como depresión laboral por falta de metas, ilusión y remuneración. Aun puedo decir que me gusta mi trabajo, aunque intuyo que dentro de no mucho es más que probable que aplique un volantazo y cambie de dirección, aunque quién sabe hacia dónde...

Mensaje de error

Gracias por su tiempo.



* Absolutamente todo lo contado en ese párrafo es experiencia.