jueves, 8 de julio de 2010

Edicto inicial

Yo el limateclas, Don Martín de López de Sánchez, Monarca y Señor de mi Windows, Caballero de la Orden del Santo Píxel, llamado Martinelli por los miembros compadres, ordeno leer y entender lo que a continuación

SE EXPONE:

Que ha quedado claro una vez más que los funcionarios disponen de demasiado tiempo libre.

Que a pesar de mi exiguo conocimiento sobre el deporte rey (y casi cualquier cosa que se practique en grupo -salvo el Botellón-), en la noche de ayer, día de nuestro Señor Siete de Julio (sanfermín) de 2010, nuestra virtuosa selección del reino íbero logró que el hecho, desde siempre de escaso fuste para mi merced, de un Gol by Puyol, me alegrara de sublime manera hasta casi hacerme caca en lo alto, voto a Dios. Y parafraseando a un exaltado aficionado que anoche estuvo recorriendo la población, y que entre los pitidos de su tuneado transporte pronunciaba similares vocablos, declaro "A por ellos, Pardiez".

Que en estos días, "La Roja", además de ser el apodo aplicado a la selección, es mi desdichada garganta, ya que tengo un trancazo de tres pares de jarabes. Si llega el día en que los mocos son utilizados en las calderas ecológicas de Biomasa, al menos dos veces al año podré comprarme zapatillas nuevas.

Que hace más calor, y cito, que "copulando con Chewaka a las 16:00 de la tarde de un 8 de Agosto, sobre un sofá de Sky, en mitad de la Playa de la Victoria (Cádiz), tapados con un plástico de embalaje con burbujas, después de un cocido madrileño aderezado con Morcilla de Burgos y precedido de bravas de El Balconcillo (2)". Por añadir queda el detalle de la fiebre que calzaba el peludo amigo.

De "La Guarra de las Galaxias", Lucas (George) 16:5-3.

Que algunos siniestros robinjudes que saquean administraciones para repartirlo entre sus cuentas bancarias, empiezan a ver el final de su grotesco negocio. Y ya lo dijo un pequeño sabio: "se van a acabar las sutilezas cuando se acaben las subveciones".

Que puede que el compadre Qualidades, en otros tiempos y ubicaciones rurales conocido también por manualidades, características, aptitudes, overbucking, santidades, exclusivas, personalidades, artimañas, artilugios, incentidumbres, infame, perspectivas, sensaciones, rectitudes, expansiones, magnitudes, etc requiera de nuestro moral, erótico y festivo apoyo en estos infaustos tiempos. Mas recuerda, "tu sílbame, y ya voy". Y hablo por todos.

Y por último, que solicito la organización de un nuevo evento rural, a ser posible de ajustada inversión económica pero desbordada imaginación, alegría y desparpajo, de todos los compadres, adquiridas esposas y creados descendientes, antes de la finalización de la época estival, u otoñal si nos ponemos quisquillosos.

Proclamo.

miércoles, 7 de julio de 2010

7 de Julio de 2081

Pedro Rodríguez cita en sus renombradas memorias cómo 71 años atrás un grupo de amigos y conocidos compadres se conjuraron en torno a la arcaica herramienta del blog, de reciente aparición en aquellos días, y decidieron completar un año de participaciones diarias exprimiendo al máximo el escaso tiempo libre que su día a día tenía a bien conceder. Dice que decidieron llamarlo DIARIADOS, por el excesivo protagonismo de las obligaciones en su devenir cotidiano.

De un modo un poco confuso, fruto del largo periodo de tiempo transcurrido, puede encontrarse en dichas memorias el nombre de los participantes, de aquellos valientes que desafiaron al sueño, a las interminables horas de trabajo y a los requerimientos de sus esposas (entiéndase este extremo bajo el prisma de dominación de la mujer durante aquel periodo de la historia de nuestro país) y que bajo seudónimos, en la mayoría de los casos, mostraban su recio verbo para el deleite de sus compadres y del resto de internautas, a saber, cualidades, mazacote, rompastiles, compadre, sir erik, pequeñito y martinelli.

Cómicamente, Pedro Rodríguez, se refiere a dicha iniciativa como "La Generación del 7", porque siete fueron los autores y porque siete meses después del inicio del proyecto, una importante editorial se interesó por su trabajo y representó el inicio de una larga carrera literaria para el grupo e, individualmente, para los distintos participantes. Dos años después de DIARIADOS "La Generación del 7" publicó "¿Quién se quedó con la carpintería cuando murió San José?- preguntas y respuestas" y, tres años después, vio la luz "¡Que te den por culo! Una terapia maravillosa!". Pero su obra más conocida y con la que consiguieron el reconocimiento mundial, traducida a 198 idiomas, fue "La guita". Una obra literaria de 2045 que fue adaptada al cine 218 veces, 315 al teatro y que fue editada incluso como libro de bolsillo de chaquetón del Zara. De todas ellas, la adaptación más aceptada por el mundo del cine fue la dirigida por Antonio de Jaén, producida por Antonio Banderas y en la que participó Alberto Rocha Junior, excelente y reconocido actor, y Jorge de César, el sucesor de Chuck Norris en la pequeña pantalla.

Individualmente, "La Generación del 7" también nos dejó verdaderas joyas literarias: "Cómo sacarse la poya" de Rompastiles, "Estoy tan acostumbrado a perder que el ganar me molesta" de Mazacote, "Los Sábados al sol" de Sir Erik, "Las patatas fritas, de Santo Reino, por favor" de Martinelli, "Cualidades, cualidad, Villargordo, Villarfat" de Cualidades, "Iiiiieeeeejjjjhhhhhhhhhhhhh, y otros exabruptos" de Compadre y "Soy de la Junta" de Pequeñito. Todos ellos consiguieron colocar sus obras en lo más alto del panorama literario español e, incluso, recibir un premio Principe de Asturias de las Letras que no llegaron a recoger.

Desgraciadamente todo tiene su final. En sus memorias, Pedro Rodríguez, cita cómo "La Generación del 7" encaró sus últimos días: "todos estaban ya muy viejos, apenas si veían y escuchaban. Sus manos se llenaron de arrugas y su pelo, el que pudo sobrevivir, se tiñó de blanco y gris. Sin embargo era entrañable verlos en sus últimas reuniones, sentados alrededor de una mesa colmada de manjares que ya no podían saborear, con grandes vinos, frías cervezas y sufridas guitarras que ya no volverían a sonar. Viejos pero felices, entonando una vieja y conocida melodía que todavía suelo silbar y tatarear: silba fuerte, fuerte y el problema no es problema, porque siempre hay un amigo, que desea estar contigo y ahí está".